Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de diciembre de 2014

DIEZ LIBROS PARA REGALAR EN NAVIDAD

PARA LOS QUE REGALAN LIBROS

DIEZ LIBROS PARA REGALAR EN NAVIDAD

libros-ok--644x362


1. ‘Adivina cuánto te quiero’ de Sam McBratney, con ilustraciones de Anita Jeram
Escrito en 1994 por un maestro de escuela, el irlandés Sam McBratney, es considerado ya como un clásico. Se trata de uno de los cuentos más vendidos en todo el mundo, y hoy en día no falta en ninguna sección de literatura infantil.
Es un libro perfecto para los primeros lectores y para los que aún no lo son. Nos muestra a través de una conversación entre dos liebres (padre e hijo) el deseo más oculto de nuestra vida: sabernos amados. Los dos protagonistas se preguntan antes de ir a dormir cuánto se quieren, y ambos contestarán con distancias cada vez más grandes. Un juego para medir el cariño en el que al final, lo importante, es saber expresar ese amor. Los niños tendrán la oportunidad de descubrir la intensidad del amor que les profesan los mayores que les acompañan.
Muy fácil de leer, las delicadas acuarelas de Anita Jeram muestran a la perfección la ternura, el humor y la magia de este exitoso cuento que está disponible en todos los formatos que se pueda uno imaginar (desplegable, libro para abrazar, libro-puzzle, mini-desplegable…).
2. ‘Ana la de Tejas Verdes’ de L.M. Montgomery
Libro escrito por Lucy Maud Montgomery, canadiense universalmente conocida por la serie de de novelas protagonizadas por Ana Shirley. La autora se inspiró en su propia infancia para crear a este peculiar personaje.
Ana es una jovencita de once años, pelirroja, pecosa, traviesa, alocada, amante de los libros, romántica hasta extremos exagerados y siempre metida en los líos más divertidos. Huérfana desde los tres años, acabará por error en la granja Tejas Verdes, propiedad de dos hermanos solterones, Matthew y Marilla. Ellos esperaban a un muchacho que les pudiese ayudar en las labores del campo, pero en su lugar apareció la dicharachera Ana. A pesar de la inicial oposición de Marilla, la niña conseguirá convencerles de que no la devuelvan al orfanato. Se instalará en su nuevo hogar y con el tiempo nadie en Avonlea podrá imaginarse la vida sin ella.
Sus múltiples aventuras y desventuras, el odio por su cabello rojo, su incontenible verborrea, las peleas con los compañeros del colegio (Gilbert), el encuentro con su amiga del alma (Diana), su afán por mejorar, y el vivir en una especie de limbo romántico en el que se imagina que todo es maravilloso, hacen de Ana un personaje inolvidable. Mark Twain dijo de ella que “desde Alicia, Ana de las Tejas Verdes es la niña imaginaria más encantadora que se haya creado”. Nosotros pensamos lo mismo.
3. ‘El fantasma de Canterville’ de Oscar Wilde
Se trata de una de las novelas más conocida y celebrada de Oscar Wilde. El relato es un clásico de terror, pero con un toque humorístico. Una familia estadounidense decide comprar la mansión de Canterville para vivir en ella a pesar de que son advertidos de la presencia en su interior de un fantasma que lleva 300 años asustando a todo el mundo. La familia Otis no le tendrá miedo, al contrario, se burlarán de él no apreciando los esfuerzos de éste por asustarles y acabará siendo víctima de las diabluras de los dos terribles niños del matrimonio. Sólo la compasión de la hija mayor hará que deje de estar deprimido y se reconcilie con su condición de alma en pena.
Un libro inolvidable, elegante y divertido como su autor, que resulta ser una inteligente sátira social, enfrentando dos épocas y dos formas de entender la vida (el anticuado y espiritual fantasma frente a la práctica y materialista familia americana).
4. ‘El principito’ de Antoine de Saint-Exupery
Novela corta escrita por el aviador Antoine de Saint-Exupery, en plena guerra mundial. Se trata de el libro francés más vendido del mundo y uno de esos títulos destinados a todos los lectores, sin importar su edad.
Con un lenguaje sencillo cuenta la historia de un piloto que sufre un accidente en el desierto y conoce a un niño llegado de un asteroide. Durante el tiempo que pasan juntos, el niño rememora su viaje a través de otros planetas hasta llegar finalmente a la Tierra. Aquí comprenderá el sentido del amor y la amistad, y será esto lo que le anime a volver a su planeta para seguir cuidando sus volcanes y su flor.
Resulta imposible no sentir cariño por este Pequeño Príncipe, mezcla de inocencia, lealtad e idealismo. Y a los adultos nos hará preguntarnos en qué momento hemos perdido la imaginación y sabiduría que teníamos de niños.
5. ‘Un mundo feliz’ de Aldous Huxley
Aquí tenemos otro clásico de la literatura y una sombría metáfora sobre los tiempos actuales. Novela de ciencia-ficción que sitúa la acción en un lugar del futuro (Utopía) y con una población tecnológicamente muy avanzada. La reproducción humana es ‘in vitro’, los individuos son manipulados genéticamente, los humanos están divididos en diferentes castas, la unidad familiar no existe como base de la sociedad, y las personas estarán programadas para ser felices gracias al uso de drogas y a los productos de consumo controlados por el Estado.
Bernard Marx, el protagonista, es un Alfa infeliz debido a un error en su genética. Conocerá a su amiga Lenina, que aunque es un prototipo ideal de chica en esa sociedad, le seguirá en un viaje turístico por la zona salvaje, una reserva de tribus atrasadas tecnológicamente y con extrañas costumbres.
6. ‘Muerte en Venecia’ de Thomas Mann
Estos días puede verse en el Real de Madrid la ópera de Britten a partir de la obra del Nobel alemán. Se trata de una novelita –frente a sus largos textos habituales– que narra la historia de la pasión amorosa que consume a Gustave von Aschenbach, un veterano escritor afectado por la falta de inspiración, por un muchacho llamado Tadzio. Todo transcurre en un hotel del Lido y en realidad asistimos a la transformación de Aschenbach, atado por una moral tradicional e incapaz siquiera de aproximarse al chico. Venecia, con su decadencia y la epidemia de peste que la asola, es el escenario simbólico del fin de una época.
7. ‘Cien años de soledad’ de Gabriel García Márquez
Si conoce a alguien que aún no la haya leído, esta novela es el mejor regalo navideño en el año de la muerte de su autor. La novela en español más influyente del siglo XX es el relato maravilloso de una saga familiar, que está cargado de elementos históricos, míticos y culturales. Con un lenguaje de una sonoridad difícilmente igualable, García Márquez construye un universo entero –tanto, que le dará para más novelas y cuentos–, poblado por personajes inolvidables a quienes les suceden todo tipo de prodigios. O quizá es que el autor sabía verlos y dotarlos luego de una vida propia. Las grandes novelas tienen una segunda oportunidad sobre la Tierra. Siempre.
8. ‘Suite francesa’ de Irène Némirovski
Esta novela, publicada con carácter póstumo hace una década, fue interrumpida por el confinamiento de su autora en el campo de concentración de Auschwitz, donde murió en agosto de 1942, apenas un mes después de su llegada. Se trata de un proyecto incompleto porque solo escribió dos partes de las previstas: en una de ellas, narra la salida precipitada de muchos parisinos de su ciudad ante la llegada de las tropas alemanas; en la otra, de la vida monótona e irreal en una ciudad de provincias. Némirovski es una novelista capaz de escribir sobre el mayor drama y hacerlo sin ceder al tremendismo, en un ejercicio de sutileza y sabiduría narrativa solo al alcance de los mejores.
9. ‘Aventuras de un cadáver de Robert Louis Stevenson
A finales del siglo XIX se puso de moda un juego llamado ‘tontina’ (por su creador, Lorenzo de Tonti) que consistía en que un grupo de personas aportaba unas sumas que eran colocadas en un banco a un buen tipo de interés y cobraba el último superviviente del colectivo. Stevenson (en colaboración con su hijastro Lloyd Osbourne) cuenta la historia de una de estas operaciones, en la que quedan como últimos supervivientes dos hermanos. El problema llega cuando uno de ellos muere, y sus herederos se niegan a aceptarlo porque eso entrega la suculenta suma a sus primos. Humor y parodia en una historia en la que no falta la crítica social.
10. ‘El asesinato de Roger Ackroyd’ de Agatha Christie
El argumento de esta novela es típico de Agatha Christie: una mujer asesina a su esposo y luego sufre la extorsión de alguien que conoce lo sucedido hasta el punto de que la empuja al suicidio. Antes de darse muerte escribe a Roger Ackroyd, que era a quien ella en realidad amaba, informándole del nombre del extorsionador, pero también Ackroyd es asesinado. Hercules Poirot, en una de sus primeras apariciones, investiga el caso, que tiene uno de los finales más sorprendentes de la historia de la novela policial… hasta ese momento. Puede que Christie haya sido superada en muchos aspectos, pero esta novela, que tiene ya 88 años, es de una gran modernidad.


miércoles, 15 de octubre de 2014

LA LITERATURA COMO SANACIÓN

¿POR QUÉ SANA LA LITERATURA?

leer-felicidad
Casi desde el origen, una de las funciones de la palabra ha sido la curación. Los mantras, las oraciones del catolicismo, el psicoanálisis e incluso la cantinela con que la madre o el padre acompañan la caricia que dan al hijo que tropezó y se golpeó, son ejemplos claros de buscar el alivio por medio de la palabra.
Quizá por eso, y porque la materia prima de expresión de la literatura es el lenguaje, en esta aún es posible encontrar trazas de esa cualidad. A veces, inesperadamente, nos damos cuenta de que un libro nos consuela en medio de la tristeza, o ante cierta frustración recordamos de pronto unos versos leídos hace tiempo y que nos hacen entender de otra manera el conflicto que vivimos. Una anécdota asegura que Julio Cortázar se curó de una tos después de escribir “Carta a una señorita en París”, cuento en el que un hombre vomita conejos de sus entrañas hasta llenar con ellos el departamento que ocupa.
En este sentido, no parece descabellado pensar ciertos libros en términos similares con que pensamos la medicina y sus procedimientos. Así como cuando nos duele el estómago acudimos al médico y seguimos su prescripción, tomando puntualmente la píldora o el jarabe que nos ordena, ¿por qué ante ciertos dolores probar con acercarnos a nuestro librero a la biblioteca pública más cercana y sacar del estante la novela o el poemario que nos ayude a lidiar con ese pesar?
Como parte del proyecto The School of Life, compartimos estos 4 puntos extraídos del video “What is Literature for?”. En términos generales, se trata de una elocuente defensa de la literatura como un recurso que nos sirve para transitar mejor por este mundo en términos vitales. Si bien es cierto que, como asegura la conseja popular, “nadie experimenta en cabeza ajena”, la premisa de este breve manifiesto es que podemos aprovechar lo que siglos y siglos de expresión literaria ponen a nuestra disposición, ese conocimiento acumulado que en buena medida es un diálogo de subjetividades, una polifonía abierta en la que cualquiera de nosotros puede tomar parte y, así, mirar de otra manera, desde otro lugar, para recuperar el sentido de asombro por el mundo.

¿PARA QUÉ SIRVE LA LITERATURA?

1. Te hace ahorrar tiempo
Parece una pérdida de tiempo, pero en realidad la literatura es el “ahorrador de tiempo” definitivo porque nos lleva a un espectro de emociones y sucesos que tomaría años, décadas o milenios experimentar directamente. La literatura es el mayor simulador de realidad, una máquina que nos lleva a través de infinitamente más situaciones de las que podríamos atestiguar directamente.
2. Te hace mejor persona
La literatura hace realidad esa magia mínima de hacernos ver las cosas desde el punto de vista de otra persona; nos permite considerar las consecuencias de nuestras acciones en los demás de una manera que de otra forma no tendríamos; además nos muestra ejemplos de personas amables, generosas, simpáticas.
La literatura enfrenta con profundidad los valores del sistema dominante —ese que privilegia el dinero y el poder. Los escritores se encuentran en el bando opuesto: hacen que simpaticemos con ideas y sentimientos que tienen una importancia profunda pero que no tienen cabida en un mundo comercializado, preocupado por el estatus de una persona, cínico.
3. Es una cura para la soledad
Somos más extraños de lo que nos gusta admitir. Frecuentemente no podemos decir eso que en realidad tenemos en mente. Pero en los libros encontramos descripciones de quiénes somos genuinamente y qué es eso por lo que pasamos, descritas con una honestidad un tanto más peculiar que la que nos permite una conversación ordinaria. En los mejores libros es como si el escritor nos conociera mejor de lo que nosotros mismos nos conocemos —encuentra las palabras para describir las experiencias frágiles, raras, especiales de nuestra vida interna. Los escritores amplían nuestros corazones y nuestra mente y nos dan mapas para nuestro propio ser, para que así podamos viajar por este de forma más confiable y menos con la sensación de paranoia o persecución.
4. Te prepara para el fracaso
Toda la vida, uno de nuestros mayores temores es el miedo al fracaso, a fallar, a convertirnos en “perdedores” (según lo llaman los tabloides). Todos los días los medios nos regalan con historias de fracaso. Curiosamente, mucha literatura trata también del fracaso —en un sentido o en otro, muchas grandes novelas, obras de teatro, poemas, son sobre personas que se equivocaron. Solo que los grandes libros no juzgan tan severamente como los medios que solo miran en una dimensión.
La literatura merece el prestigio que tiene sobre todo por una razón: es una herramienta que nos ayuda a vivir y morir con un poco más de sabiduría, bondad y cordura.
Fuente: pijamasurf.com

lunes, 6 de octubre de 2014

LA ACADEMIA SUECA ANUNCIARÁ EL GANADOR DEL NOBEL DE LITERATURA EL JUEVES 9

LA ACADEMIA SUECA ANUNCIARÁ EL GANADOR DEL NOBEL DE LITERATURA EL JUEVES 9

6708976w
La Academia Sueca comunicó hoy que dará a conocer el nombre del ganador del premio Nobel de Literatura 2014 este jueves a las 13.00 horas (11.00 GMT) en su sede en Estocolmo.
La fecha del anuncio del Nobel de Literatura, que siempre suele concederse un jueves, era la única que aún no se había fijado, ya que la Academia Sueca suele hacerla pública con posterioridad a que se conozca la del resto de galardones.
La canadiense Alice Munro fue la ganadora el año pasada por su condición de “maestra del relato breve contemporáneo”, según el fallo de la Academia.
Para el galardón de este año están nominados 210 escritores, frente a los 195 de la edición anterior.
La ronda de anuncios de ganadores de los premios se abre hoy con el de Medicina o Fisiología, al que seguirán los próximos días, por este orden, los de Física, Química, Literatura, de la Paz y Economía.