lunes, 3 de septiembre de 2012

MI VIEJO DEL PARQUE


Todas las mañanas salgo a caminar,
Recorro las mismas calles
Sin importar el clima, a veces me mojo.
Llego al parque y encuentro al viejo
Solo y triste de siempre:
Me siento junto a él, como todos los días
Y me saluda sin palabras, con un gesto:
Le respondo igual y comparto su soledad
En absoluto silencio.
 Él espera la muerte y esta le es esquiva;
El día que no esté en el banco del parque
Sabré que ella se lo ha llevado.
Una mañana de hace años nos encontramos
Y sin palabras, decidimos no hablar nunca.
Compartimos una hora callados,
Sumidos cada uno en nuestro mundo;
Sentados uno junto al otro
Como abuelo y nieto,
O como padre e hijo, no me lleva tantos años.
Ni sabemos nuestros nombres
Nos une el silencio
En el banco del parque compartido
Cada día, todos los días, sesenta minutos.
Se parece a mi padre
Que murió de mi edad y debería tener la del viejo
Si aun viviera.
Le digo adiós con la mano
Y él me responde: adiós, hasta mañana.
Un día faltará a la cita alguno de los dos
Que se habrá ido con la señora MUERTE.
Edgar Tarazona Angel

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