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viernes, 4 de diciembre de 2015

EL DOCUMENTO QUE HUNDIÓ A LUIS BEDOYA


El documento arranca con un lacónico Estados Unidos de Norteamérica contra Luis Bedoya. Es la acusación que presentó la Corte del Distrito Este de Nueva York contra Luis Herberto Bedoya Giraldo, el risaraldense que surgió hasta ser el mandamás del fútbol colombiano. Elindicment (escrito de acusación) de 23 páginas describe paso a paso los ilícitos que cometió Bedoya mientras estuvo en el poder de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF).
El nombre de Luis Bedoya aparece por primera vez en el punto 22 del escrito. Es presentado como presidente de la FCF, vicepresidente de la Conmebol y miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA. Estos cargos le conferían una responsabilidad esencial al interior del organismo que controla el fútbol en el mundo: las finanzas. El documento indica que Bedoya participó en varios comités organizadores de eventos de la FIFA realizados alrededor del mundo.
En el punto 29, el documento de acusación señala que “Luis Bedoya, junto con otros, conspiraron entre sí para utilizar sus posiciones dentro de la Conmebol y la FIFA para participar en esquemas de solicitud, oferta, aceptación, pago y recepción de pagos no revelados e ilegales”. La acusación señala que “el acusado” y sus cómplices “corrompieron la empresa mediante la participación en diversas actividades criminales, incluyendo fraude, soborno y lavado de dinero, en la búsqueda del beneficio personal y comercial”.
El ente acusador señala que Bedoya hizo parte de un entramado de corrupción que se valía de “diferentes esquemas” para mover el dinero que recibían por cuenta de sobornos y comisiones entregados por las empresas que comercializaban los derechos de comercialización y televisación de los eventos deportivos que organizaba la Conmebol como la Copa América y la Copa Libertadores. De acuerdo con la acusación, Bedoya y demás dirigentes se valían de “servicios de consultoría, testaferros y cuentas bancarias en diferentes partes del mundo para mover los dineros que recibían de los sobornos”.
La historia
La acusación señala que los sobornos comenzaron en el 2007: “El acusado y sus co-conspiradores y la recibieron pagos no revelados e ilegales, sobornos y comisiones ilegales en relación con la venta de los medios de comunicación y de comercialización de los derechos de los torneos de fútbol”.
Añade: “El acusado utilizó el sistema de los Estados Unidos para llevar a cabo los esquemas”. En este punto 31, el ente acusador no se atreve a dar una cifra exacta de cuántos millones de dólares recibió Bedoya por cuenta de los sobornos.
Dentro de sus investigaciones, los fiscales norteamericanos determinaron que Datisa, una empresa de propiedad de Torneos y Competencias, Traffic y Full Play, pagó los 100 millones de dólares para sobornar en 2013 a los directivos de la Conmebol.
Al entonces presidente del ente, el uruguayo Eugenio Figueredo, junto al fallecido Julio Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), y a José María Marín, de la Confederación Brasileña de Fútbol (CFB), les habría tocado 17 millones de dólares a cada uno. Y a los demás presidentes entre los que estaría Bedoya, 7,5 millones de dólares.
La devolución
Luis Bedoya tendrá que entregarle a la justicia estadounidense todos los fondos que tenía en una cuenta bancaria en Suiza, más exactamente en el Bank of Swiss. Por ahora, no se conoce el monto que el exdirigente colombiano tenía en esta cuenta secreta.
Vale recordar que en Suiza mantienen el “acuerdo de confidencialidad” de sus clientes para no revelar detalles de sus movimientos. De hecho, esta legislación fue muy aprovechada por los dirigentes de la Conmebol para mover el dinero que recibían de las coimas.
Por su parte, Sergio Jadue, ex vicepresidente de la Conmebol y expresidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile, también aceptó cargos por asociación ilícita y conspiración para cometer fraude. Devolverá todos los fondos que tenía en una cuenta bancaria en Estados Unidos.
© Archivo particular Luis Bedoya tendrá que entregarle a la justicia estadounidense todos los fondos que tenía en una cuenta bancaria en Suiza.
Además, Alejandro Burzaco, de Argentina, ex director de Torneos y Competencias, empresa argentina de mercadeo deportivo. Aceptó cargos también por asociación ilícita para delinquir, conspiración para cometer fraudes y conspiración para lavar dinero. Devolverá más de 21 millones de dólares.
La también colombiana Zorana Danis, cofundadora y propietaria de International Soccer Marketing Inc., empresa de mercadeo deportivo, aceptó cargos por conspiración para cometer fraude y presentar falsas declaraciones de impuestos. Devolverá dos millones de dólares.
¿Cárcel?
Ahora, lo que falta por definir es si Luis Bedoya tendrá que purgar una condena en los Estados Unidos por los ilícitos que cometió. La legislación de ese país establece penas hasta de 20 años por los delitos que aceptó. Sin embargo, por haber aceptado dos cargos las penas se pueden reducir a ocho años.
En las últimas horas se conoció que el chileno Sergio Jadue pagó una fianza para evitar ser recluido en un centro carcelario de Nueva York, lo que haría suponer que Bedoya tomará el mismo camino. No obstante, todo está en manos de la fiscal Loretta Lynch, que anunció que las investigaciones continúan y los implicados siguen bajo la lupa.


Articulo de la revista SEMANA

miércoles, 25 de noviembre de 2015

LA RIQUEZA DE LUIS BEDOYA Y SEÑORA





Semana.com conoció que ambos tienen una gran cantidad de inmuebles adquiridos desde el 2006, cuando el dirigente asumió la FCF. Autoridades colombianas se interesan en saber el origen de los recursos.

El destino de Luis Bedoya cambió en febrero de 1987, cuando el entonces todopoderoso dirigente del fútbol, León Londoño Tamayo, le propuso trabajo en Bogotá como secretario de la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor).
Londoño reconoció así el enorme esfuerzo de Bedoya, quien acababa de ejercer con lujo de detalles como gerente de la selección Colombia, que recién se coronaba campeona del Suramericano Sub-20 que se jugó en el Eje cafetero.
Bedoya no dudó un instante en aceptar la propuesta y se trasladó con su familia de Pereira, su ciudad natal, a Bogotá. En la Dimayor no tardó en hacer migas con Jorge Correa Pastrana, mano derecha de Londoño en esa entidad.
La carrera de Bedoya como dirigente fue meteórica: en el 2002 fue nombrado presidente de la Dimayor y cuatro años más tarde, en marzo del 2006, alcanzó la cúspide como presidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF).
El ascenso personal y profesional del directivo estuvo acompañado de un vertiginoso crecimiento de su fortuna personal. Ahora, personas cercanas a él en la Federación, han dado cuenta de la manera como el dirigente adquirió cierta cantidad de bienes inmuebles en los mejores lugares de Bogotá y en la Sabana, así como en la costa Caribe.
Lo dicen ahora que Bedoya se encuentra bajo la lupa por haber renunciado a la Federación de manera intempestiva y de haber viajado a Nueva York. La coincidencia es grande, pues es allí donde se encuentra el proceso ‘madre’ del denominado FIFA Gate, por donde han desfilado gran cantidad de empresarios y han contado sobre los millonarios sobornos que tuvieron que pagar a los dirigentes de la Conmebol para obtener contratos de comercialización y derechos de televisión de los torneos.
Periodistas de Semana.com se dieron a la tarea de investigar el asunto de los bienes y encontraron que en los últimos diez años -después de separarse de su primera esposa y de repartir varios inmuebles en Pereira-, Bedoya ha adquirido una decena de costosos bienes en varios lugares del país.
En el rastreo hay muchos que ya no hacen parte de su propiedad y que fueron vendidos en los últimos años. Bedoya, como dijo una persona cercana a él, sabe que en la finca raíz puede invertir sin perder y “ganando mucho”.
Lo que no sabe ese allegado es de dónde ha salido el dinero para hacerse a los bienes, la mayoría de los cuales también aparecen a nombre de su esposa Marta Herrera. “No soy capaz de inferir de dónde han salido los recursos”, aseguró.
La pareja tiene una relación que data de más de 15 años. El mundo del fútbol los unió y muy pronto Marta abandonó los medios de comunicación para estar cerca de su compañero sentimental. Conformaron una unión respetada entre periodistas y dirigentes del fútbol.
No obstante, la gente que los rodeaba empezó a observar que Herrera era gestora de negocios y que manejaba grandes sumas de dinero en efectivo. Ella siempre mantuvo un bajo perfil, pero se notó su gusto por el dinero y los viajes. Su nombre también empezó a sonar últimamente por aparecer en el extenso listado de inversionistas del negocio piramidal conocido como Forex, donde invirtió 250.000 dólares.
Este portal obtuvo los certificados de instrumentos públicos donde Bedoya y Herrera -juntos o por separado- aparecen. Como es de uso común, los valores de los inmuebles registrados son catastrales y muy inferiores a su precio comercial. Y, en algunos, hay cosas que llaman la atención.
Las propiedades
Aparece un apartamento de 121 metros localizado en la calle 102 con transversal 18 en uno de los sectores exclusivos de Bogotá. De acuerdo con la escritura del 4 de mayo del 2014 dicha propiedad fue adquirida por la Inmobiliaria Promotora y Constructora ICP S. A. por 660 millones de pesos. Cinco meses más tarde esta fue vendida a Bedoya por 143 millones de pesos. Cuenta con tres garajes, de 43 millones de pesos cada uno.
En abril del 2012, -después de que la Federación junto con la FIFA organizó el Mundial Sub-20 el año anterior-, adquirió una oficina en el exclusivo sector de la carrera 15 con calle 93 por valor de 269 millones de pesos.
Semana.com consultó con propietarios en ese edificio y algunos aseguraron que el valor promedio de un inmueble está por encima de los 600 millones de pesos. Además, constató que las empresas que funcionaban en esa oficina dejaron de hacerlo en el último mes y que hoy está vacía a la espera de arrendatario.
En el listado aparece también otro apartamento en la calle 97 con carrera 21, uno de los sectores más caros del norte de Bogotá que adquirió por 225 millones, en octubre de 2009, junto con su esposa. Nuevamente llama la atención que el valor registrado es muy inferior al precio de venta de ese tipo de inmuebles en esa zona.
En ese mismo edificio Bedoya y su esposa adquirieron otro apartamento por 210 millones de pesos, toda una ganga. En ese mismo predio aparecen cuatro garajes a su nombre.
Bedoya, a juzgar por lo que cuentan sus conocidos, sabe que la adquisición de bienes en la sabana de Bogotá es un cheque al portador. En los documentos aparecen dos lotes a su nombre y el de su esposa en la vereda Riofrío del municipio de Tabio (Cundinamarca), englobados en un lote mayor con un área de 5.919 metros cuadrados.
En ese mismo municipio Bedoya posee un terreno de 4.811 metros cuadrados, denominado 'El Recuerdo 2', registrado con un valor catastral de 50 millones de pesos.
En Sopó, también cerca de Bogotá, donde quizás está la tierra más costosa del país, aparece un inmueble a nombre de Bedoya en el conjunto residencial Parque de los Caballeros de la Noche, un lote con un área de 2.171 metros cuadrados. Su valor catastral también fue de 25 millones de pesos.
También hay propiedades en Magdalena. Allí, en la vereda Gaira, donde acostumbran construir lujosos apartamentos, a Bedoya y a su esposa les aparece un bien raíz en el condominio Costa Bella de 171 metros cuyo precio catastral es de 300 millones de pesos.
A nombre de la esposa de Bedoya aparecen otros inmuebles. Un apartamento en Bogotá en la calle 152 con carrera 14 y otro la carrera 19 con 153 en el norte de Bogotá.
Si bien Bedoya y su esposa pudieron adquirir estas propiedades fruto de muchos años de trabajo, fiscales están interesados en conocer el origen de los recursos con que se adquirieron. Fuentes de la Federación advirtieron que el dirigente –nominalmente- ganaba entre 20 y 22 millones de pesos mensuales.
Allí no se cuenta lo que recibía por ser vicepresidente de la Conmebol y sus vínculos con la FIFA, así como tampoco las comisiones que recibía por cerrar negocios comerciales para la entidad.
La realidad es que, en varias de estas inversiones, las autoridades colombianas y extranjeras tienen crecientes dudas acerca del origen de los capitales con que se adquirieron. Y todo se remonta al 2006, cuando Bedoya llegó a la presidencia de la Federación Colombiana de Fútbol.
REVISTA SEMANA
© Archivo particular Los bienes de Luis Bedoya