domingo, 26 de junio de 2011

ZEUS Y LEDA






En uno de sus recorridos por los cielos de Grecia, el dueño del Olimpo, señor Zeus, vio a una hermosa mujer que le alborotó las hormonas. La chica se llamaba LEDA y estaba casada con TINDARO, rey de Esparta. Pues el día que Zeus se encaprichó con ella su marido andaba en guerra, ya lo había dicho, era el deporte nacional de los griegos, y la muchacha estaba en una aburrida la cosa más tenaz. Como siempre sucede, pensaba que demonios hacer para des aburrirse cuando por la ventana entró un hermoso cisne temblando, perseguido por un águila que quería destrozarlo con sus garras.
No quiero alargarme en explicaciones, pero es necesario decirles que el mañoso del Zeus se valió de esta trampa para meterse en las habitaciones privadas de Leda. El cisne era Zeus y el águila una de las diosas del Olimpo que se había puesto de acuerdo con él para despertar los sentimientos maternales y protectores de la chica. No hay testigos del asunto, pero yo supongo que Leda se interpuso entre el ave rapaz y el cisne y espantó al águila a escobazos, quise ver el vídeo de las cámaras de seguridad del palacio pero me informaron que en esa época no existían.
El cisne temblaba de miedo y se dejó abrazar de la hermosa joven y no se sabe cómo hizo el viejo marrullero porque, sin transformarse en figura humana, le hizo el amor a Leda, o algo parecido, para mí que los griegos eran unos depravados, no sé, pero el cisne fornicó con Leda y ella quedó embarazada. Después de “aquello”, igual que los novios de ahora, el pajarraco salió volando y si te vi no te conozco. Para enredar el asunto, por la noche llegó Tíndaro de la guerra de ese día, cansado pero con ganas de hacer el amor con su esposa. Ella como que ni quería pero ni modo de decirle que se la había comido un pájaro gigante, de manera que hágale mijo al asunto y de nuevo quedó embarazada… así como lo oyen, embarazada de Zeus y de Tíndaro.
Pasados los seis meses de gestación Leda dio a luz dos huevos, si mis queridos lectores, dos huevos, y en cada uno dos bebés: en el huevo de Zeus venían Helena y Pólux y en el huevo del rey Tíndaro Clitemnestra y Cástor. Debo aclarar que los hijos de los dioses eran inmortales, de manera que Helenita y el hermano no morían, y hago esta aclaración para que no se confundan el otra historia. Pues como nacieron el mismo día Cástor y Pólux son considerados gemelos, pero eran de distinto huevo y de distinto papá… en la mitología seria (mmm, creo que esta también lo es con un poco de humor) y reciben el nombre de DIOSCUROS.
¿Y, a estas alturas, que se hizo Zeus? Hizo igual que los adolescentes de nuestros días, “indio comido, indio ido”, y hasta el sol de hoy… como Leda no podía contarle a su marido del revolcón con el cisne pues comió callada y su marido feliz con sus cuatro muchachos, ya veremos las historias de estos por separado.
 Edgar Tarazona Angel

 Edgar Tarazona Angel

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