viernes, 21 de agosto de 2015

QUÉ PAREJAS TAN DISPAREJAS



No sé si serán aberraciones pero esto es lo que se ve ahora. Como me gustan las películas de animación, que ahora no son de dibujos animados por aquello de la tecnología digital, analizo lo que hacen los creativos para darle sabor o picante a las mismas y se inventan unas parejas que hacen llorar de pena a los amantes de los animales y sonrojar a las beatas, por decir lo menos. Y el asunto no es de ahora, quiero hacer memoria de los romances en el cine que no dan para ejemplo de los niños.
Empiezo por el romance de muchos años entre una rana macho y una marrana o cerda; o cerdita porque a los niños se les dice en diminutivo; pues hablo de la rana Rene y Miss Peggy que, según los noticieros, hicieron público su rompimiento pero que continúan su amistad. Estos dos pertenecen a los MUPETS.
En SHERK el asunto es más aberrante, lo digo sin pretender ser moralista y advierto que no me escandalizo por nada, un burro y una dragona, ni más ni menos. Ella es por lo menos cien veces el volumen del asno pero se las ingenian para tener relaciones íntimas y procrean unos borricos con alas. Imaginémonos un momento la cópula porque el asno, por grande que tenga el pene, según el tamaño de la dragona, cabe con todo su cuerpo en su vagina… y el la manda en ella  con su natural atractivo, guácala.
En MADAGASCAR nos presentan una tierna historia entre una osa siberiana y un lémur de Madagascar. Igual que en la historia anterior, ella lo supera en tamaño y hasta se lo mete entero en su boca el primer día que lo conoce. Pero como la imaginación da para todo, se enamoran y lloran por su amado o amada cuando hay disgustos. Por lo menos no se reproducen porque vayan ustedes a saber que engendro sale de este revuelto. Ahí no paran las parejas disparejas porque también una jirafa llamada Martee se enamora de Gloria la hipopótamo y un pingüino de una muñeca.
En FUTURAMA una japonesa se enamora de un extraterrestre que, como suele suceder, es menor en tamaño pero, imagino, está muy bien de la cintura para abajo.. No sabría decirlo porque nunca he revisado a un alienígena. Es tan flaco que su mayor peso lo tiene en la cabeza, porque cabezón si es el tipo.
En LA BELLA Y LA BESTIA, de Disney, aclaro porque hay varias versiones, la tierna niña debe convivir con un monstruo por una promesa que hizo su padre a esta alimaña, y como sucede en los cuentos de hadas, el maldito es un príncipe encantado que por amor se transforma en Brad Pitt (es un decir). Para mi Bella no se enamora del bicho sino de su plata, miren bien la película y verán tremendo palacio y lujos. La niña, como ha ocurrido siempre en la historia real, hace cuentas y ve las ventajas monetarias. Muy de buenas que el tipo se le vuelve bonito.
Y ya que hablo de Disney, de quien soy admirador, hace años puso a temblar a los amantes de los perros de raza cuando apareció LA DAMA Y EL VAGABUNDO en la cual una perrita de nombre Dama se enamora del  sinvergüenza Golfo, y canchoso sin raza definida del cual nace un perro con características de ambos. En los ARISTOGATOS una hermosa gata de raza se deja enamorar de un gato de callejón, situación que también hizo sufrir a los amantes de las razas puras.
En la WARNER BROTHERS el asunto no es distinto; un zorrillo francés trata de enamorar por todos los medios a una gata (a mi me late que es Silvestre, de donde se concluye que el zorrillo es Gay), y Bugs, el conejo de la suerte aprovecha para besar en la boca a muchos varones como Porky, Sam el pirata y otros. Muy raro el conejito, si no me creen miren las películas.
No quiero extenderme en un tema que puede comprobarse viendo películas animadas y revisando esas clásicas de Disney y Warner Bross. Parecen inocentes pero así no es. Olvidaba hacer cuentas de Horacio el caballo en amores con Clarabella que es una vaca, también de Disney. No sé si soy malpensado pero estos amores extraños me dejan inquietudes.

Edgar Tarazona Angel

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