domingo, 24 de enero de 2016

TE AMARE POR SIEMPRE Y OTRAS MENTIRAS AMOROSAS


La música popular, las telenovelas ahora, las radionovelas antes, la literatura sentimental y la poesía amorosa se encargaron de gravar en la memoria de millones de personas en todo el mundo que muchas afirmaciones son ciertas y no dejan de ser el resultado de una emoción de momento
Como no puedo dejar de escuchar la música sentimental de moda, porque viajo en transporte público, el vallenato, la música del despecho, de carrilera, tangos, boleros, baladas y hasta la música bailable son monumentos a las promesas incumplidas, la traición amorosa, el desamor, la infidelidad, los celos y muchas más pruebas de que lo que se dice en unas canciones se contradice en otras.
Te amaré por siempre, nunca te olvidaré, jamás te dejaré, sin ti me muero, no puedo vivir sin ti, si me dejas no sabría que hacer, eres el amor de mi vida, siempre te recordaré, sin ti yo no soy nadie, pienso en ti a todas horas, si me abandonas me mato (o te mato), eres lo mejor que me ha pasado… y así hasta el cansancio. La realidad demuestra todo lo contrario y los noticieros de TV, radiales y las noticias escritas cuentan a diario de muertes pasionales, maltrato por amor, suicidios y desamor por montones.
Pero eso no es nuevo ni moderno, las pasiones humanas vienen con el ser humano desde su nacimiento y si revisamos la historia encontramos todo esto en todas las épocas. Dalila emborrachó a Sansón para arrancarle su secreto, Salomé, enamorada de Juan el Bautista, al verse rechazada logró que el rey le cortara la cabeza a su amado. Enrique VIII se caso muchas veces y a todas les juró amor eterno. Diomedes Díaz en sus canciones promete un amor ideal a cada una de sus conquistas y ya sabemos su historia… y así podemos seguir hasta el infinito y más allá.
Otras grandes mentiras son yo soy tuyo, somos almas gemelas, nacimos el uno para el otro, nunca te dejaré mientras vivas, si en la otra vida nos encontramos te seguiré amando; amores pasajeros como casi todo en este mundo, espumas que se van como dice la canción; el enamorado está seguro de lo que dice en ese momento pero no significa que semanas, meses o años más tarde siga pensando igual, ya lo dicen las noticias.
Lo que me parece más curioso es que, a pesar de que todas las personas sospechan o están seguras de que estas palabras son solo eso, se las creen y caen en las trampas del amor ayer, hoy y siempre. Walter Riso se refiere a estos temas por extenso y asesora mujeres y hombres decepcionados de sus parejas. Muchos se enamoran con una canción porque la letra les viene como anillo al dedo y, cuando la relación fracasa, encuentran otras letras que se acomodan a su desilusión y fracaso amoroso. El mundo seguirá su curso y las frases de amor se repetirán una y otra vez por siempre.
Los poetas, cantantes, autores, actores, novelistas, libretistas, y demás responsables de estos géneros emocionales, seguirán utilizando una y otra vez estas frases mentirosas y los galanes rendirán a sus pies a la chica de turno. Por supuesto que las mujeres no están exentas de usar también estas mentiras, que ya están sembradas en la memoria colectiva, y se armaran parejas que con el tiempo descubrirán que siempre, nunca, jamás, eterno, fidelidad y todas las demás del léxico amoroso no dejan de ser armas de conquista y no se cumplen en la realidad aunque lo repitan las canciones, el cine y la TV.

Es fuerte aceptar esto pero, es que, ¿a quién no le gusta que le afirmen que lo amarán por siempre?

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